jueves, 25 de septiembre de 2014

El camino al infierno de la sobrepoblación


La población mundial actual son 7 mil millones de habitantes. La ONU estima que para el 2050 alcanzaremos los 9 mil millones. La presión sobre los recursos de la tierra que actualmente ejercemos esta causando estragos en los distintos ecosistemas y efectos permanentes en el clima. ¿podrá soportar el mundo 2 mil millones extra de personas en apenas 36 años o estamos destinados al colapso?

Modelos de población y colapso


En 1798 Thomas Malthus creo el primer modelo sobre población en el que predecía el colapso, pobreza, violencia, hambrunas, enfermedad y muerte.


El infierno de El Bosco o el optimista futuro según Malthus
El modelo de Malthus observa que la producción de alimentos crece de forma lineal (p.e. se suman dos unidades cada 25 años), mientras que la población lo hace en forma exponencial (p.e. se multiplica por 2 cada 25 años). Se llegará a un punto que la población es mayor que los alimentos y a partir de ahí se desatará hambruna, conflictos por los recursos, enfermedades por la densidad y muerte, lo que contribuirá a controlar a la población o la aniquilará. El infierno en la tierra.


Pese a sus acertados cálculos, la predicción de Malthus dada para la Inglaterra de esa época, no se cumplió y de hecho los estándares de vida de los ingleses pasaron de ser de los peores a uno de los mejores en el mundo. Surgió entonces la necesidad de una teoría para explicar por qué. Para Ester Boserop, Malthus ignora la capacidad de innovar del ser humano y postula que la presión que ejerce la población genera un estrés o motivación suficiente para crear cambios en la productividad (como la invención de la agricultura, arados, rotación de cultivos, industria). En 1965, Ester Boserup llamó a éste estimulo presión demográfica. (Un estímulo bien conocido por todos los padres...si no hubieran tenido que mantenerte no hubiesen pasado tantas horas trabajando, ¡para que lo consideres!).




Sin embargo en 1972 empezó a existir preocupación por los efectos que la industria tenía en el medio ambiente y el posible agotamiento de los recursos naturales como el petróleo (hay que hacer notar que el informe se publicó un año antes de la crisis del petróleo en 1973). ¿Era posible tener un crecimiento económico infinito en un mundo finito? Termodinámica básica: la materia no se crea, sólo se transforma.

Preocupado por ello, el Club de Roma decide encargar un estudio al super-prestigioso MIT sobre los límites del crecimiento. El equipo dirigido por Donella Meadows incluyo más factores que sus predecesores y lo hizo a escala global. Luego puso todos sus datos dentro de una computadora. El resultado... un libro llamado Los Límites del Crecimiento, que vaticinaba un colapso Malthuseano un par de años después de que los recursos, la producción y la población se encontraran en una reunión fatal.


Pero para ser honestos, el mundo no se comporta de forma tan homogénea. Si revolvemos los datos un poco, nos damos cuenta que la población que más crece es la de los países que menos gastos de recursos tienen (los más pobres), mientras que los países más consumidores (los ricos), están estables o con población a la baja. 

Indice de fertilidad (cantidad promedio hijos por mujer). Se considera tasa de renovación (para que la población se mantenga) de 2,1. Arriba de eso la población crece, abajo, decae.
En oscuro los países menos desarrollados; en claro, los más (no lea racismo en el gráfico por favor).

Desde una mirada local algunos datos sugieren que habría que prestar una mayor atención a la capacidad de innovación (como mejoras en la eficiencia tecnológica, el reemplazo de fuentes de energía por unas renovables, etc). Además un punto de inflexión lo ofrece el estudio de caso de Machakos.

En 1930 la sobrepoblación de Machakos, Kenya, estaba preocupando de sobremanera a las autoridades coloniales inglesas. Veían con pavor como un área árida y pobre, aumentaba la presión sobre el erosionado suelo, preveían una catástrofe malthusiana. Pero nada de eso ocurrió.

Para 1990 un equipo dirigido por Mortimore y patrocinado por el Banco Mundial, fue a estudiar el caso.  La erosión de los suelos no sólo no había aumentado, sino que se detuvo y en su lugar crecían fértiles campos. El aumento de la población significó un amento de la fuerza laboral que estaba disponible para trabajar la tierra, crear sistemas de regadío y generar un mercado que consumiera y exportara a otros mercados vecinos. El aumento de población permitió la aparición de tales fenómenos emergentes, se alcanzó una "masa crítica" suficiente. Machakos se volvió una de las regiones más prosperas de Kenya. Punto para Boserup: más gente, menos erosión.

El desértico Machakos en 1930 arriba; el verde (imaginen los colores) Machakos en 1990, abajo.
Muchos casos similares se reportaron, eso sí cada uno con situaciones particulares. Pero también hubieron casos de desastre, que por registrarse en una escala local, la población tenía la posibilidad de huir migrar de la debacle. En el fondo, el colapso o no, dependía enormemente de las características locales. Machakos mismo se vio beneficiado por la cercanía de mercados como el de Nairobi, además de experimentar con ideas traídas por los retornados de la segunda guerra mundial, una situación particular, difícil de reproducir. Dependiendo de las circunstancias tanto el colapso como el auge son posibles. Incluso, Cliffort Geertz registraba en Java un proceso de intesificación del trabajo antes que mejoras en la productividad por persona por innovación o el colapso, algo que él llamó involución cultural (la vida se vuelve más trabajosa en vez de mejor). 

Hoy por tanto no se puede hablar de efectos mágicos, sino de situaciones muy particulares en que hay muchas alternativas posibles. Dependerá de las personas y su contexto si un aumento de la población es el cielo o el infierno.

Existe una historia que describe muy bien esta situación: Cierto día un discípulo le pregunta a su maestro: - Maestro, ¿cómo es el cielo y el infierno?- entonces el maestro le mostró dos puertas. Al abrir la primera, el discípulo pudo ver una habitación estrecha en la que había un gran plato de alimentos y manjares en el centro. Encadenadas contra la muralla, unas delgadas personas sostenían una cuchara tan larga que les permitía alcanzar la comida, pero no llevársela a la boca por lo estrecho de la habitación. Todos padecían al no poder satisfacer sus necesidades. El discípulo perturbado cierra la puerta. El maestro abre la segunda puerta. Detrás está una habitación exactamente igual que la anterior, estrecha y con comida en el centro, también hay personas encadenadas con largas cucharas, pero aquí están todos felices y bien alimentados, ya que se alimentan los unos a los otros. El maestro cierra la puerta y dice: - has contemplado el cielo y el infierno.


Recursos:

David Malakoff, 2012, Are more people necessarily a problem?, Science Magazine Population Booklet

Geertz, Clifford, 1963, Agricultural Involution: The Processes of Ecological Change in Indonesia

ONU, Population reference Bureau, 2004, Transition in World Population. Population Bulletin.

Malthus, 1978, Ensayo sobre el principio de población

Meadows D., et al. 1972, Los límites del crecimiento.




viernes, 29 de agosto de 2014

Desde la vereda de enfrente: Culturas del trabajo

Sin duda viajar nos abre la oportunidad de conocer realidades sin tanto prejuicio, nos despierta la imaginación y nos hace reflexionar. Personalmente, me gusta resolver esos pequeños enigmas culturales que pueden verse magnificados cuando uno contrasta realidades en diversas provincias, regiones, países.

Observar detalles


Siempre me ha llamado la atención como los diferentes países resuelven los problemas cotidianos. Especialmente si no tiene mucho que ver con el dinero que un país tiene. ¿Qué nos dicen esos pequeños detalles? Esto es una pequeña ingenuidad sobre lo que pisamos día a día. Las calles y las veredas.

Pero volviendo atrás ¿De dónde viene un interés por algo tan mundano?

La historia quizás comienza con mi ciudad natal y el mosaico que constituye sus veredas. Diversos diseños de baldosas recorren sus calles, todas ellas, sueltas o faltantes. Tal irregularidad no podía sino ser el comburente de muchos accidentes y esguinces, al punto que de corrió el rumor de que la municipalidad local pagaba más en demandas de las personas accidentadas que lo que costaría la reparación de todas las aceras.

Vergonzosa vereda de mi ciudad, Concepción.
Teniendo ello de base, no pude dejar de sorprenderme al conocer las calles en las ciudades peruanas en mis primeros viajes. Las veredas me parecían hermosas. Era como si su robustez las hiciera más reales. Y eso me hizo intrigarme de cómo una ciudad industrial, como la mía, que incluso producía todos los materiales de construcción para el resto del país, no podía lograr lo que ciudades dedicadas al comercio, la pesca o el turismo, hacían tan bien. Definitivamente no era un tema de recursos.
Perfectas y robustas calles de Arequipa, Perú

La decepción del primer mundo.


Habiendo nacido en el tercer mundo, siempre sentí curiosidad por experimentar la vida del primero. Quería descubrir por mi mismo esa deslumbrante promesa de un mundo mejor el cual es la meta de todo país en desarrollo, esa deslumbrante realidad futuresca por lo que todo esfuerzo vale la pena y de donde vienen tantas comparaciones y ejemplos. Quería descubrir la perfección escuchada en sus detalles, en sus veredas. Pero que decepción de primer mundo.

Hay que hacer la salvedad. Toda gran ciudad que apueste por recibir visitantes proveerá el suelo de los más bellos paseos, azulejos, cerámicos, baldosas, alineados y bien instalados. Pero son una excepción en un gris mundo moderno que cava el suelo para llenarlo de bermas y caminos. Y mi comparación es con la calle corriente de barrio. Esa que transporta a una persona cotidianamente de sus quehaceres hasta su refugio y viceversa, en una situación promedio, en un ingreso moda, el más común.

Y en esa situación las calles del primer mundo no brillaban, al menos no en una primera impresión. Eran extremadamente simples, un volteado de asfalto, tosco, plano, desbordado hasta los limites. Pero brutalmente eficientes y eficaces. Era barato y simple. Funcional y fácil de reparar y modificar. Y en general eso se repetía en uno u otro país.
Sencilla calle en Hastings, Nueva Zelanda, olviden el pasto que allá crece gratis.

Mientras que volviendo a Tailandia o Brasil, las veredas tenían mucha más robustez y complejidad (a decir verdad no existen las veredas en ambos países, salvo en calles mayores). Incluso en Brasil extensos paseos por toda la ciudad (si, sé que esto se escapa de la muestra original) era hechos de mosaico. Un mosaico en el piso es fácil para perder piezas y generar agujeros, muy al estilo de mi propia ciudad. Es además un trabajo muy laborioso.

Pista de obstáculos o vereda de Bangkok, Tailandia
Laborioso y destruido mosaico en Salvador, Brasil.
Entonces, ¿cómo era posible que países relativamente pobres (o de ingreso medio) gastaran tantos esfuerzos (y recursos) en veredas que requieren trabajo intenso y demandante, mientras que otros asuntos son desatendidos o el trabajo es incompleto? Por otro lado, que países más ricos dieran una solución más simple y menos trabajosa? (Excepciones: Alemania y Los Países Bajos).

Veredas en un barrio de Estocolmo, Suecia
El estilo británico de calle, Greenwich, Reino Unido.

¿Resolviendo el enigma?


Los primero que pensé fue descartar odiosas diferencias entre países ricos y pobres, del tipo: "algunos son más trabajadores que otros". Lo cierto era que algunos tenían estímulos diferentes y organización diferente. Entendí algo importante sobre el trabajo, nadie quiere hacerlo. Y en el fondo nadie sueña con construir veredas y eso puede ser una verdad universal. Preferiríamos hacer este tipo de cosas con el menor esfuerzo posible y lograr los más amplios beneficios. En el fondo, la productividad bien entendida no sería trabajar más (cosa que nadie quiere) sino hacer más en menos tiempo. Efectivo y eficaz. Y entonces, ¿por qué algunos no lo hacen?.

Entonces como segunda cosa elimine la odiosa diferencia del tipo: "algunos son más listos que otros" y resolví que algunas "organizaciones son más racionales* que otras". Supuse entonces que hacer veredas era algo racional para algunos: "mientras sea útil y signifique menos trabajo, mejor". Mientras que para otros el trabajo significaba otra cosa. Me parece en algunos países el trabajo consiste en hacer mucho, sin importar cuan productivo seas, por tanto hacer algo más laborioso, sin importar cuan efectivo o eficiente sea tiene otros tipos de réditos. Imaginé que quienes toman las decisiones sobre hacer veredas intentaban demostrar algunos valores culturales sobre el trabajo a través de ellas, demostrar calidad y robustez en las obras públicas o quizás para dar trabajo por más tiempo, lo que puede verse como una forma de "clientelismo político". También por corrupción. Imagino que una municipalidad le es más fácil justificar el pago de sobre-precios a un amigo/socio/soporte, si es por una vereda mosaico, que por una de simple y funcional asfalto. No me hubiese sorprendido entonces el caso de que dichos trabajos duraran lo mismo que un periodo electoral.

Y claro, no mucho después de llegar a esa conclusión estalló un  polémica sobre corrupción con los fondos municipales de mi ciudad. Entre los dineros en cuestión: Pago de sobre-precios de veredas.

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*Max Weber, sociólogo alemán, describió estos tipos de organizaciones. Las primeras como sistemas políticos estables "racionales-legales" y las segundas como "carismáticas"; que dependen de un líder y son más inestables; por ello los lideres deben comprar el apoyo de sus clientes para asegurarse su continuidad.

Estos conceptos fueron tomados por Neo-institucionalistas como Acemoglu y Robinson para explicar que los gobiernos toman malas decisiones económicas, porque son buenas decisiones políticas. Como el interesante caso de la fábrica Kumasi de zapatos de Kwawe Nkrumah en Ghana: página 79.

En nuestro caso de las veredas, sería la organización (social, política, económica) de los países/comunas lo que marca la diferencia y marca también esas preferencias culturales. En este caso la organización política y sus decisiones se orientan a conservar la estructura, antes que a solucionar problemas. No significa que todas las decisiones sean del tipo "carismático". Así como en las organizaciones racionales también existe en algún nivel, clientelismo, en las carismáticas también hay decisiones racionales. Pero para mi ciudad, claramente las veredas no es uno de esos temas.

Recursos:

Acemoglu y Robinson, 2012, Why nations Fail
Ritzer, George, 2002, Teoría sociológica moderna: Weber, Max, La política como vocación





viernes, 4 de julio de 2014

El partido de fútbol que cambiará al mundo.

Hace un rato que no escribía por aquí, es que de seguro notaron que se está realizando uno de los eventos más importantes del mundo que llega con frecuencia de año bisiesto. Y eso ha acaparado mi atención junto con la de muchos otros millones de personas. La copa del mundo. Y si bien el mundo de la cultura (sobre todo el de la literatura) riñe a porfía con el del fútbol (de seguro porque le hace competencia), para lo que va de este blog es una manifestación más de la cultura y un extraordinario ejemplo de lo que en otro artículo llamamos cultura de masas/popular.

Pude haber elegido los comic, el cine, el internet. Pero el fútbol y el mundial es el carnaval más grande e importante, es también el mayor ejemplo. Y el mayor a todas luces. La FIFA reúne más países que la ONU. Pero ¿qué tiene este deporte que genera tantas pasiones?.

El juego más popular del mundo


Mi teoría personal es parecida a lo que Galeano llama “esa constante posibilidad de lo incierto”. El juego es muy simple e intuitivo. Todos son capaces de jugarlo con muy pocos elementos (de niño me bastaba una basura cualquiera que sirviera de balón y sin arcos y amigos la diversión estaba asegurada). Es un juego en que el promedio de goles es 2,7 por partido, siento el marcador 2-1 el más común. Es decir la diferencia de goles o la superioridad de un equipo sobre el otro, hace poca diferencia en el marcador. A diferencia de otros deportes en que los puntos llegan rápidamente a las dos cifras, en el fútbol son más escasos y cada gol se grita con el alma. En el fondo, cuando dos rivales se enfrentan en cancha la victoria es siempre por poco y hay demasiados factores azarosos. Eso mantiene la “esperanza viva”, la ilusión constante de vencer a los poderosos, siempre son 11 contra 11.

Esa es otra secuela del fútbol. Genera ese efecto de identificación con el equipo, ya sea del barrio o la selección nacional. Las camisetas y los colores son absorbidos por las hinchadas en un juego constante de división y unificación de las identidades al estilo de la segmentación de tribus. Los rivales se abrazan y separan. Y Sí, las rivalidades políticas se manifiestan y es terreno donde las disputas de otros terrenos son compensadas. El ejemplo clásico es “la mano de Dios” de Maradona. Y es justamente este el terreno que abre las críticas.

La revancha fue para el pueblo argentino en aquel partido del mundial 1986 en México tras la guerra de las Malvinas. Ganar ese partido significó una compensación moral para Argentina. Y esa es la crítica más dura al fútbol. Como éste deporte ayuda a crear satisfacción con los sistemas políticos-económicos y con ello a su conservación.  Esta es la tesis de lo que podemos llamar “el pan y el circo”, distrayendo y encausando las frustraciones de miles en un terreno simbólico. Ser campeón de fútbol es una victoria moral. ¿Solucionó España su crisis tras salir campeón en Sudáfrica? ¿Brasil solucionó su desigualdad y pobreza tras ganar 5 campeonatos?.

La mafia más popular del mundo


No me cabe duda de que existe un aprovechamiento político de una de las pasiones más desatadas de la humanidad, donde pese a una corrupción bastante extendida entre sus instituciones y la cantidad de dinero astronómico que mueve, sigue operando una de las organizaciones más cuestionadas del mundo: La FIFA.
Pero seamos justos. La FIFA es una organización internacional que no tiene fines de lucro pero que maneja un negocio bastante abultado. Pero lo maneja a un nivel bastante complejo, el de las identidades nacionales. La FIFA es el árbitro y es titánica la tarea de dejar a tantos intereses conformes. Cualquier error es considerado una falta a la neutralidad y “el árbitro está comprado”. Además siempre es factible ahogar frustraciones de lo que no se dio en la cancha, culpando al árbitro.


Ejemplo de la manipulación política del Mundial. En este caso la FIFA no tiene la culpa, creo.


Además hay otro factor que llama a la corrupción. El flujo de dinero que maneja. Y eso lo vemos en los multimillonarios pases que pagan los grandes clubes por el fichaje de talentosos jugadores. Una industria que se vio inalterada por la crisis económica que aun azota Europa, el principal comprador de jugadores. La “inmoralidad” de tales clubes estaba a la altura de los bancos, que vieron sus actividades ininterrumpidas a pesar de las olas de cesantes. No cabe duda que sea de interés para cientos de latinoamericanos (los principales exportadores de jugadores) como una forma de salir de la pobreza, alcanzar un sueño, dejando atrás a millones de compatriotas.


El enfoque clásico de la Escuela de Frankfurt sobre la cultura de masas nos mostraría esta cara del fútbol. Como una manipulación e idiotización de las masas para mantener su conformidad. Darle una vía de escape a las presiones sociales y continuar el sistema. Y aplica para cuanta obra cultural masiva exista: La televisión, el cine, la literatura de masas, contándonos historias donde el héroe vence a los poderosos mientras que en la realidad siguen siendo abusados. Pero hay que entenderlo bien. La teoría de los efectos limitados nos devuelve la posibilidad de la gente a reaccionar y ve como la manipulación no es perfecta. Las manifestaciones en Brasil dan cuenta de ello. La frustración de un pueblo que vio como recursos necesarios en otras áreas, con tanta miseria, era gastada en gigantescos estadios, inútiles tras el mes de mundial (como el cuestionado de Manaos).

Un partido por el mundo


El mundo se pregunta que ocurrirá ante una eliminación prematura de Brasil en el mundial (como estuvo a un travesaño de suceder en el último partido con Chile). Los ánimos políticos están encendidos y las frustraciones se pueden acomular para el penta-campión si vuelve a perder en casa (como en el 50). Si, señor, puede que a usted no le guste el fútbol y desprecie todo el ruido que le genera este mes en particular, pero en Brasil hay una bomba social de tiempo de 90 minutos que el técnico Scolari y su equipo tiene que desactivar cada partido, eso puede llamarle la atención.

Es posible que el descontento social en Brasil distorsione el evento mundialista y lo interrumpa. Lentamente se han estado revelando escándalos (Como la re-venta de entradas por parte un alto puesto en la FIFA) al mismo tiempo que la represión policial ha hostigado a la población local hasta el cansancio (dejando incluso muertos detrás), buscando paradójicamente ofrecer seguridad durante la fiesta. Con Brasil eliminado, el habitante diario de Brasil tendrá menos interés en la copa del Mundo y mucha más frustración para poner en las protestas en las calles.

Obviamente la apuesta del gobierno brasileño es dejar a su seleccionado en la final, eso les compra tiempo para cumplir sus compromisos con la FIFA. Por lo demás, el descontento social puede ser absorbido por el gobierno de turno- destituyendo autoridades- pero puede seguir conservándose el sistema con un nuevo gobierno que prometa cambios. Sin embargo, se abre una ventana para la negociación. Ahí todo dependerá de que tan grande es la organización de la gente y su descontento se pueda encausar en cambios profundos. Pero si la "bomba social" estalla antes, eso puede arrasar con la FIFA también. La interrupción del campeonato puede poner en serias dificultades a su organizador. De safar, tendría que sacar a su más cumplidor fan (Brasil ha estado presente en todas las ediciones) de las próximas competencias, exacerbando la frustración brasileña.

De seguir normal y llegar a puerto, el mundial ilusionará con la victoria a sus más fervorosos fanáticos, disfrutando la emoción de esa eterna posibilidad, ese equilibrio precario que siempre ilusiona con una victoria y el grito desaforado de gol. Hoy el equilibrio precario es más que una metáfora.


De que el fútbol es lindo y liberador, no hay duda, pero que es turbio y corrupto tampoco. Es un gran reflejo de nuestra humanidad. No le podemos pedir que cambie el mundo, habría que cambiar al mundo primero. Pero quien sabe, quizás un partido podría ser el puntapié inicial de una victoria mucho más gratificante.
Recursos:

Eduardo Galeano, 1995, Fútbol a sol y sombra.
Zubieta, Ana María, 2000, Cultura popular y cultura de masas: conceptos, recorridos y polémicas.
During, S, 2005, Cultural Studies A critical introduction.
http://www.iffhs.de/

domingo, 1 de junio de 2014

Cómo hackear el mundo: libérate y viaja!

En un artículo anterior dijimos lo mucho que la cultura nos ayuda a entender el mundo, a través de esquemas pre-construidos. Y también advertimos los problemas que eso nos puede traer, como basarnos en prejuicios. Si, aveces la cultura estorba y es entonces que hay que cuestionarla, y eso está excelente, eso hace a las culturas lo que son, dinámicas.

Personalmente, mi interés por conocer la diversidad cultural me ha llevado a muchos países y es ahí donde he entendido como los modelos que cada cultura da a sus poseedores, también los limita. Comenzando por mi, tuve que romper varios supuestos de mi propia cultura sólo para poder hacer el viaje (como que viajar es caro, peligroso, necesitas saber muchos idiomas, extrañarás muchas cosas, etc). Una vez enfrentados me di cuenta que es un ejercicio permanente cuestionar y poner a prueba lo que uno cree que sabe sobre la vida. Además descubrí que no era el único que andaba en esa pista, había toda una cultura de gente ahí afuera haciendo lo mismo que yo. Eran los hackers, y no, no había que saber de un montón de informática para lograrlo.

Había que usar todos los medios para ahorrar. Sector financiero Singapure.

Cómo dar la vuelta al mundo y olvidarte del dinero.


Lo primero que pensé, como Latinoamericano de clase media que soy, es que dar la vuelta al mundo era un sueño, sino imposible, muy costoso (las lineas aéreas en Sudamérica nos tienen bien de las bolas)...y ahí terminaba mi sueño. Y eso es lo que la mayoría de la gente hace con sus sueños. Asume que costarán un montón de dinero y lo pospone hasta conseguirlo, si es que alguna vez lo hace, o simplemente apaga su cabeza y deja de pensar en ello. Es una costumbre asumir que las cosas buenas son caras, pero ¿alguna vez te has hecho la tarea de averiguar cuanto realmente pueden costar? Hay que empezar a usar la cabeza y dejar de usar al dinero como excusa para no hacer lo que uno quiere.

Starbucks del mundo: Los use para electricidad, wifi, baño y aire acondicionado gratuito. Nunca compré un café.

Lo primero que tenemos que pensar es que realmente usamos el dinero para evitar relacionarnos con la gente. Como bien expone mi colega aquí, el problema económico es un problema humano, por tanto el dinero intermedia esas relaciones, pero también las puedes tener directamente. Y internet es la ayuda máxima para hacer los amigos que necesitamos para viajar. En las redes sociales no sólo puedes publicar tus fotos levantando copas en alguna fiesta y por supuesto las de tu viaje, también está lleno de comunidades de viajeros dando datos de donde esta lo más barato, lo más interesante y lo gratis. También un sistema de justo intercambio de viajes y alojamiento. Páginas como couchsurfing.com te dan alojamiento gratis y probablemente también un guía local, pero sobre todo un amigo. Otras (que depende de cada país) te consiguen aventones de ciudad a ciudad, aveces pagando una parte muy mínima del costo o sólo aportando una interesante conversación.

Las comunidades de viajeros son muy importantes. He conocido gente que ha viajado meses y meses con un presupuesto ridículo, por varios países, tanto que cada quién trata de establecer su propio record (como 3 meses en Asia con sólo 100 USD). El truco es usar la cabeza y atreverse. No se pierde nada con intentarlo. Se gana saliendo de la zona de confort.

Cómo hackear el tiempo: Trabajadores y emprendedores


No sólo los viajeros (¿te pagaste el paquete de viaje seguro y programado? lo siento, Ud. es un turista) están dispuestos y atentos a cuestionar supuestos (de hecho, cuando uno es extranjero tiene más facilidad para cuestionar sistemas, ya que no tiene los pre-conceptos de los locales, úsalo como ventaja). También lo pueden hacer -y lo hacen- trabajadores y emprendedores.

Para viajar puedes no tener dinero, pero necesitas tiempo. Tim Ferrys en su libro 4 Hours Work Week ( La semana de trabajo de 4 horas) propone entretenidos ejercicios para liberar tu mente, liberar tiempo o simplemente ser más productivo, ya seas trabajador o emprendedor (como el que crea cosas/negocios nuevos, mientras que los empresarios que viven de negocios retrógrados y explotadores, ¡fuera de aquí!).

Según él, la clave está en pensar diferente y hacer el DEAL (Definir, Eliminar, Automatizar y Liberar); la mayor parte de la gente no sueña su vida, no define lo que quiere y se limita a seguir unos modelos de vida culturalmente dados. Su invitación es a diseñar y definir tu estilo de vida, tomando acción inmediata. Te invita a pensar como conseguir tus metas y, por supuesto, no sólo pensarlo en términos de dinero, pero también cómo conseguirlo cuando es necesario. Más dinero no necesariamente es trabajar más. Además de plantear que ser "trabajador" está sobrevalorado, lo importante es ser productivo, o sea hacer más o lo mismo en menos tiempo. El tiempo es la moneda de cambio. Con tiempo libre podemos disfrutar la vida como queramos, eso sí, siempre que hayamos definido nuestro sueños, sino sólo malgastaremos nuestro tiempo en cosas innecesarias.

Por eso es importante eliminar, dejar de hacer todas esas cosas que nos hacen improductivos e ineficientes, pero que sobre todo nos alejan más de nuestros sueños. En este caso, la clave es analizar que es eso que nos aporta poco beneficio y que nos significa la mayor parte de nuestros problemas o gastos de tiempo y eliminarlo (aun contra nuestro instinto conservador y acumulador). Ser más eficiente, hacer lo importante, eso que aveces evitamos de hacer por miedo a fracasar y nos llenamos de ocupaciones sin importancia o muy poca. Además para ser productivo es bueno ayudarse con tecnología o servicios externos. Pagar por un profesional o pedir ayuda a un amigo especialista puede ser mucho más barato que hacerlo uno, automatizar tiene que ver con eso.

Finalmente, libérate, pero no sólo mentalmente, físicamente, piensa las cosas en grande, piensa global. Soñar grande es más fácil que hacerlo mediocre por dos razones: 1) ante una recompensa mediocre, un esfuerzo mediocre; ante una recompensa genial...ya captan la idea, y 2) Hay mucha competencia para cosas posibles, ve por lo imposible. Así que se global y aprovecha los cambios horarios, los cambios de moneda, las diferencias entre sistemas. Por ejemplo, un equipo de emprendedores calculando lo costoso que era crear una compañía en su natal latinoamérica pensaron global, la crearon en EEUU, donde los costos y la burocracia eran menores. Pese a eso, la empresa opera en su país de origen pero aprovecha la infraestructura económica de EEUU para desarrollar el negocio. Eso es darle la vuelta a un sistema internacional que normalmente opera en una sola dirección.

Otro ejemplo es el de Pete, un canadiense que se jubiló a los 30 y lo hizo en base a una planificación financiera hogareña total. Su secreto fue tener una vida austera, aprendiendo a disfrutar de las cosas simples de la vida y evitando caer en las tentaciones del mundo publicitario y toda la presión social del consumismo. Eso lo convirtió en un ahorro con metas, lo que le permite moverse por el mundo con comodidad (aquí su blog). Así hay muchos ejemplos de quienes lograron cuestionar los supuestos de la vida y los que su propia cultura les imponía.


Si bien no podemos vivir sin cultura, eso no implica que no podamos reemplazar algunas partes para hacerla más dinámica. Eso es la cultura Hacker, pero es también exactamente de lo que se trata la cultura, en palabras de  Ex- "ministro hacker" de Brasil, Gilberto Gil: "los ´hackers´ crean, innovan, resuelven problemas y ejercitan la organización de ayuda mutua y voluntaria".


Tenía 24 años cuando comencé mi vuelta al mundo. A los 26 volví a casa y cerré el circulo. Hoy, con los mismos 26 pienso que más bien fue un abrazo para tratar de medirlo, pero que hay que dar varias vueltas más. Sigo deseando esa sensación de incomodidad como cuando uno hace cosas nuevas, que me suden las manos y que me cague de la risa cuando cometo un error. Salirme de la zona de confort. Hacer que la vida valga la pena ser vivida. ¿Estás dispuesto a ello? ¿Crees que la cultura hacker es para ti?





PD: Si le interesó, siempre puedo escribir como hice para viajar ultra-económico por el mundo. (yo me gaste 6.000 dólares en mi viaje de año y medio, por 19 países. Por mientras quizás les interese este blog de una amiga viajera, aquí .


Algunos recursos:

http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2014/04/140414_economia_como_jubilarse_30_mxa.shtml
http://www.lanacion.com.ar/810005-el-ministro-de-cultura-de-brasil-defiende-la-etica-hacker
Tim Ferrys, 2009, 4 Hours Work Week

viernes, 23 de mayo de 2014

Resolver la desigualdad: 2 Estudios por el bienestar y contra la miseria


Hay un debate bastante extendido sobre la desigualdad estos días. Mientras algunos dicen que no es importante, que la riqueza general y el crecimiento es más importante, otros como Joseph Stiglitz y Paul Krugman (ambos premios Nobel de economía) dicen que importa y es un hecho que la brecha entre ricos y pobres está creciendo. Tal como mucha gente lo ha estado experimentando en su vida diaria, tal como nos han mostrado movimientos como Occupy Wallstreet, los Indignados u otras protestas en el mundo. Pero ¿qué es lo importante en todo esto?

Así que aquí dos importantes investigaciones para tener en cuenta, úselos como argumentos a discreción cuando quiera hablar del tema o critiquemos con bases.

Desigualdad en la pobreza: Impedimento para el desarrollo.


En el libro Why Nations Fail (Por qué fracasan las naciones), el economista Daron Acemoglu y el Politólogo James Robinson, intentan explicar por que algunos países se han vuelto ricos y otros siguen en la pobreza. Su respuesta descansa en un aspecto que, como hemos dicho antes,  puede ser considerado parte de la cultura. Las instituciones.

Aunque en un primer vistazo rechazan las hipótesis simples de que la cultura explica estas diferencias, se referían básicamente a ésta como factores puramente ideológicos (como una ética del trabajo o ambición de riqueza) y hacen notar las diferencias entre poblaciones con la misma cultura pero diferentes ingresos (como Corea del norte y del sur o lo pueblos de origen mexicano en EEUU y México). De esta forma sólo se concentran en las instituciones políticas, que decantan a su vez en instituciones económicas, que permiten el crecimiento económico. En términos simples los autores proponen la existencia de dos tipos de instituciones: Las extractivas (de los países pobres) y las inclusivas (de los países ricos).

Para estos renombrados estudiosos (los rumores cuentan que Acemoglu va de candidato al Nobel pronto) las instituciones extractivas se caracterizan por la existencia de una "élite" que extrae riqueza del resto de la sociedad. De esta forma, el grueso de la población pierde todo incentivo para ser más productivo, ya que incrementar su esfuerzo no implica mayor beneficio para ellos sino para la élite. Además esta élite hará todo lo posible por conservar su privilegio, como desincentivar cualquier innovación que pueda producir dinamismo en la sociedad (miedo a la destrucción creativa), aparte de destruir anticipadamente cualquier oposición o competencia a su poder.

Para agravar el asunto, la población oprimida tenderá a revelarse y si, pese a los esfuerzos de reprimir a la oposición, un grupo logra derrocar a la élite, se corre el riesgo de caer en la "ley de hierro de la oligarquía". En tal caso la élite es simplemente sustituida por el nuevo grupo vencedor, el que mantendrá las instituciones extractivas con el resto (el poder corrompe, ¿no?).


Campo de trabajos forzados del Khmer Rouge en Camboya. Si bien el Khmer buscó terminar con la dictadura militar y el colonialismo en Camboya, una vez en el poder, profundizó rápidamente las instituciones extractivas, perpetrando incluso un genocidio de más de 2 millones de personas. Otras instituciones extractivas han sido la servidumbre feudal, el esclavismo y más actual, las oligarquías del capitalismo clientelísta.

Sin embargo, si la revolución es inclusiva y amplia, es posible que se gesten instituciones que limiten el poder
de los nuevos gobernantes (como alternancia en el poder, división de estos, votación) y se abran posibilidades para que todos puedan influir en las decisiones políticas, generando cambios y dinamismo. Se crean instituciones inclusivas que permiten el cambio y la innovación. El beneficio es más probablemente distribuido según el esfuerzo personal, por tanto hay un incentivo a aumentar la productividad y los talentos de la población son mejor distribuidos, potenciando los distintos sectores de la sociedad. De esta forma se resuelve la desigualdad institucional y con ello toda la distorsión sobre el sistema que genera una élite con demasiado poder.

Cuando a la reina Isabel I de Inglaterra le presentaron el primer diseño de una maquina hiladora, aunque sorprendida del ingenio, rechazó conferirle una patente a su inventor, ante el hecho de que la máquina reemplazaba el trabajo de 10 tejedoras, y 10 tejedoras sin trabajo eran 10 trabajadoras que hacían revuelas y como reina y para conservar su reinado tenía que evitar revueltas.  Todo cambió después de la Revolución Gloriosa de 1688, cuando el parlamento (que representaba múltiples intereses) otorgó patentes para muchos inventos que desencadenaron en la revolución industrial.


El libro además agrega que tales instituciones políticas permiten un escenario más justo que genera crecimiento económico, destruyendo economías ineficientes por otras mejores (destrucción creativa). Obviamente deben existir garantías políticas de que instituciones económicas inclusivas, como los mercados, sigan siendo tal, por ejemplo a través de un sistema de justicia en que los actores menos poderosos estén en igualdad de condiciones para defender sus causas que los más. De cualquier modo es posible que el sistema vaya segregando, especialmente si las instituciones económicas inclusivas no se sustentan en las instituciones políticas inclusivas.

Esto podría ser el caso de China y Singapur, en que instituciones económicas inclusivas están bajo un sistema político extractivo. Un escenario en que el crecimiento económico no podría durar, repitiendo fenómenos de crecimiento rápido bajo instituciones extractivas (como durante los 50, 60 y 70 con la URSS) pero que no son sostenibles en el tiempo. Además están los casos de la crisis de los Trust en 1890 y la financiera del 2008 en EEUU, en que el mercado creo gran concentración de la riqueza (desigualdad), haciendo peligrar la democracia Estadounidense. 

Lamentablemente el desarrollo de países ricos con instituciones inclusivas ha aumentado la desigualdad global, ya que la influencia de naciones más poderosas que otras ha desembocado en colonialismo y neocolonialidad. Una clase de desigualdad que ha dejado a los países ricos como extractores de los recursos naturales de los demás, impidiendo el desarrollo de sus propias instituciones inclusivas, fomentando el poder de las élites locales.

Desigualdad en la riqueza: Impedimento para el bienestar



Los epidemólogos Richard Wilkinson y Kate Pickett, en el libro The Spirit Level: Why Greater Equality Makes Societies Stronger (El nivel de espíritu, Por qué la equidad hace sociedades más fuertes) dan buenas razones para preocuparse por la igualdad.

Si observamos la relación entre ingreso económico por persona y lo comparamos con algunos datos asociados al bienestar (principalmente en salud, ámbito más familiar para el campo de los autores) veremos que existe una relación entre ingreso y bienestar. O sea, que mientras más alto sea el ingreso por persona en un país, mejor bienestar. Sin embargo esta relación se desdibuja totalmente por sobre los 20.000 USD per capita, donde agregar más dinero no asegura ninguna mejora. 



Ingreso per capita v/s Expectativa de vida

Sin embargo, estos investigadores empiezan a hacer sentido cuando ordenan los datos de bienestar y los comparan con los de desigualdad del ingreso en vez del ingreso simplemente. Y el resultado es muy llamativo. Entre los países de ingresos altos, el bienestar aumenta donde la desigualdad es menor.


Indice conformado por expectativas de vida, educación, mortalidad infantil, tasa de homicidios, tasa de gente en prisión, embarazo adolescente, confianza, obesidad, enfermedades mentales, movilidad social. V/S desigualdad del ingreso.

Los autores explican el efecto de la desigualdad en el bienestar a través del nivel del estrés (cortisol). Según ellos la desigualdad genera estrés permanente, la gente tiene mayor preocupación por la opinión de los demás, se es más inseguro y depresivo, se desarrollan sentimientos de superioridad e inferioridad, lo que repercute en la salud y por tanto en el bienestar, tanto de ricos como de pobres. ¿Has sentido la presión social de la desigualdad, la angustia de la comparación constante? (más info en TED)


Fuentes:

Richard Wilkinson and Kate Pickett, 2009 ,The Spirit Level: Why Greater Equality Makes Societies Stronger.
Daron Acemoglu y James Robinson, 2012, Why nations fail.

jueves, 8 de mayo de 2014

Medio ambiente: 8 reglas para evitar un desastre ecológico

Una forma muy particular de entender la cultura es pensar que son arreglos sociales que nos permiten sobrevivir, adaptarnos, desenvolvernos en un mundo natural, social o virtual. Estos arreglos son ajenos a los individuos, son contratos, conjunto de normas o valores que nos ponemos a nosotros de forma consciente o inconsciente, que se preserva en el tiempo. Instituciones.

No señora, las instituciones no son edificios, son más bien conjuntos de normas o arreglos sociales.

Por ejemplo, la institución del matrimonio representa un conjunto de reglas que limitan relaciones sexuales, herencia, alianzas entre grupos o familias. Instituye un vínculo y pone reglas que ayudaran a evitar conflictos sobre la reproducción y resguardaran ciertos valores asociados (en algunas sociedades es el amor, en otra los hijos, la familia, el prestigio, la riqueza, etc).

Existen instituciones políticas como el voto o económicas sobre como distribuir las ganancias. Todas ellas regulan nuestro accionar. Cómo nos comportamos, que valores seguimos, que estrategias seguimos para alcanzar nuestros fines y cuales no. Hay quienes pensaron que habría tantas instituciones como necesidades sociales tuviésemos, otros que nos son impuestas y son por causa netamente históricas. ¿Pero qué tiene que ver todo esto con el medio ambiente?

La tragedia de los comunes


En 1968 Garrette Hardin publicó en la revista Science esta hipotética situación basado en la teoría de juegos: Un pastizal común (recurso), el cual es usado por varios individuos para alimentar sus animales. Si estos individuos actúan individual y racionalmente para maximizar su beneficio, tratarán de colocar la mayor cantidad de animales para aprovechar la totalidad del pastizal posible, lo que lleva a un rápido agotamiento del recurso y la muerte de todos los animales. La situación sería diferente si el espacio no fuese común, sino dividido entre los individuos quienes evitarían sobre-explotarlo, actuando sobre el seguro de que nadie tomará lo que no ocupen.

Este caso hipotético ha servido largamente para defender a la propiedad privada por sobre la comunal. Pero el mismo artículo plantea que hay elementos en la naturaleza que no es posible dividir como el aire (o la polución) o los océanos y que por tanto de seguir aumentando la presión de la población humana sobre los recursos la tragedia es inevitable.
Pero los comunes son un caso hipotético ¿qué es lo que ocurre en la realidad?

Los comunes sobreviven


Las investigaciones antropológicas han mostrado que la mayoría de las comunidades que tienen recursos comunes tienen más de una estrategia para evitar su sobre explotación. Existen mecanismos como tabús que prohíben la pesca o reglas que delimitan cuando mover el ganado a otros pastizales para evitar el sobreconsumo. Sin embargo muchas de estas situaciones pueden verse alteradas con la introducción del comercio, lo que incentiva el aumento de la explotación de los recursos para su intercambio.

En Palau (Micronesia) , sus pescadores tienen fuertes normas para regular la pesca
Los pastores nómades Bassin (Sur de Irán) tiene reglas y rutas claramente establecidas para no desgastar los pastos.

Sin embargo en 1990, E. Ostrom (politóloga y premio Nobel de economía) compiló y comparó varios casos en que las comunidades que poseían "comunes" eran exitosas en conservar los recursos. Describió un conjunto de instituciones que le permitían lograrlo. Estas instituciones se referían a reglas específicas que la comunidad se encargaba de cumplir y de reproducir con las siguientes generaciones:
  1. Límites claramente definidos (exclusión efectiva de terceras partes no involucradas).
  2. Reglas de uso de los recursos comunes adaptadas a las condiciones locales.
  3. Acuerdos colectivos que permitan participar a los usuarios en los procesos de decisión.
  4. Control efectivo, por parte de controladores que sean parte de o a los que la comunidad pueda pedir responsabilidades.
  5. Escala progresiva de sanciones para los usuarios que transgredan las reglas de la comunidad.
  6. Mecanismos de resolución de conflictos baratos y de fácil acceso.
  7. Autogestión de la comunidad, reconocida por las autoridades de instancias superiores.
  8. En el caso de grandes recursos comunes, organización en varios niveles; con pequeñas comunidades locales en el nivel base.
 Un tipo de institución global creada para detener el calentamiento global del mayor "común" que tenemos, nuestro planeta, es el Protocolo de Kyoto sobre el cambio climático. La función del acuerdo es que cada país se compromete a bajar las emisiones de gases contaminantes, con el fin de reducir la contaminación global en un 5%, de no cumplir las metas, los países serían multados (cada país tenía una meta diferente según su contribución al contaminación global). Sin embargo este tipo de acuerdos no cumple su finalidad si no es ratificado por todos los países. Sin embargo, EEUU, principal emisor de gases contaminantes no lo ha ratificado y Canadá, al ver que no podía cumplir sus metas para el año 2012, el 2011 lo abandonó. Y la tragedia se hace más real.


Fuentes:

G. Hardin "Thagedy of the commons", Science, 1968
R. E. Johannes "Words of lagoon: Fishing and marine lore in Palau distric of Micronesia", 1981
E. Ostrom "Governing the Commons: The Evolution of Institutions for Collective Action", 1990
Ember y Ember: Sistemas económicos: ¿Lleva la propiedad comunal al desastre económico?, 2010



sábado, 26 de abril de 2014

9 tipos de personalidades según su cultura

Como primera cosa, tenemos que reconocer que nos encantan los artículos que nos simplifican las cosas a una pequeña lista (menos de 15) de conceptos. Y nos fascinan aun más si es una lista sobre personas. Y es debido a ello que internet está plagado de artículos que comienzan como éste. Pero lamento desilusionarlos, este artículo no contiene una lista, así que leerán sobre porque nos gustan las listas sobre "tipos de personas" y cómo la cultura nos ayuda a hacer eso.

Ahora si de verdad quieren clasificar personas según su cultura pueden preguntar a las consultoras que venden aire este tipo de servicios, basados en su prejuicio y ordenados "al ojo".

Cómo comprendemos el mundo


Una función particularmente importante de la cultura es ayudarnos a entender el mundo. La cultura (a través de la socialización) en que nacemos nos brinda explicaciones para entender el mundo. Esto es así porque nuestra imaginación suele ser limitada, pero también nuestra capacidad de comprensión. No somos tan geniales, copiamos casi todo. Piénsalo así. Si la civilización en que vives se acabara hoy, ¿cuanto serías capaz de re-inventar con tu conocimiento actual? apuesto que perderíamos varias cosas importantes, ahora piénsalo sin tener ninguna referencia, ningún recuerdo en que basarte... ojalas sobre vivas porque yo ni un cuchillo podría fundir.

Una estrategia inteligente es tratar de no repensar cada cosa nuevamente, siempre podemos heredar conocimiento y desde ahí construir hacia adelante, pero también es una dificultad. Una cultura nos da esquemas preconstruidos de la realidad que aveces actúan limitando nuestro entendimiento. Cuando la cultura es abierta a los cambios (como lo es la cultura científica) esto no supone grandes inconvenientes, pero si cuando estos son más estáticos, ya que actúan como prejuicios.

Proyección de Mercator: la más conocida
Gall-Petters: Más realista según km2 que Mercator
Gauss-Kruger


Azimuthal equidistante: Usada en la bandera de la ONU
No existe una razón especial para representar arriba
o abajo, salvo política: Versión del mundo en Australia: Arriba y en el centro.



Mapas del mundo: Estamos acostumbrados a mirar el mapa del mundo (Mercator) y asumir que es así, pero es una representación cultural, una posibilidad entre otras proyecciones cartográficas.


Pese a todo, estos esquemas tienen gran utilidad. Nuestro cerebro es capaz de procesar muchos estímulos, pero el trabajo de organizarlos suele ser más complejo, por eso tiene estrategias de simplificación de la realidad o abstracciones. Estas abstracciones son clasificadas en categorías dadas en nuestro sistema cultural. Como nadie puede ser especialista en todo, la cultura llena los huecos.

Esa reducción de la complejidad también ocurre con nuestros pares. En sociedad.

Reduciendo la complejidad social: dime con quién...y te diré quién eres.


En los grandes números de población actual, los humanos no podemos conocemos todos los unos a los otros, pero tenemos que relacionarnos y confiarnos cosas que nos importan, como seguridad, alimentación, transporte, etc. ¿Cómo es posible que vivamos en ésta complejidad? Pues es la cultura la que nos ayuda, aunque también hacemos nuestros propios esfuerzos cuando las respuestas sociales no son del todo satisfactorias.

Por ejemplo en algunas sociedades la gente tiende a clasificarse según ascendencia, según linaje a algún tótem o antepasado ancestral, una familia extensa. Eso nos permite hacernos un mapa mental de quién es quién según a que familia pertenece. Este sistema es bastante común. En la antigua Roma, se utilizaban 12 tribus para identificar los linajes de cada ciudadano, mientras que en la aristocracia europea y de otras partes del mundo, el apellido familiar sigue siendo un importante clasificador social.

En las sociedades modernas donde la complejidad es mucho mayor se utilizan varias categorías y la gente adhiere voluntariamente a varios grupos de interés (equipos deportivos, partidos políticos, grupos religiosos, etc), pero también se crean categorías sobre el lugar que uno habita (barrio, ciudad, país), color de piel, clase social. En este sentido no es raro encontrar un sistema estricto de clasificación social como las castas de la India, la cual tiene que lidiar no sólo con grandes cantidades de personas sino también con varias etnias y religiones, pero donde las castas parecen dar un orden transversal.

El horóscopo es un sistema muy antiguo de clasificación de personas según fecha de nacimiento. ¿ Podremos reducirnos a 12 tipos de personalidades?

Además es común que tratemos de hacer nuestra propia reducción de la complejidad de las personas con el afán de predecir su comportamiento, poniendo diferentes niveles de rigurosidad. Muchas veces esas pre-construcciones se pueden volver pre-juicios, pero los justificamos en la medida que nos permiten tratar con grandes masas de personas. Incluso con el advenimiento de las ciencias no es raro que los psicólogos se interesen en establecer "tipos de personalidad" y que se publiquen en revistas los "test de personalidad" o que clasifiquemos a la gente según la música que escucha u otros gustos. Pero realmente ¿Es posible clasificar la complejidad humana en un puñado de categorías?

Aparentemente la complejidad es mucho mayor, pero seguiremos intentando reducirla para que pueda entrar en nuestra mente. ¿Y qué conclusión sacamos de todo esto? Además de que amamos clasificar a la gente, tenemos que recordar que cuando metemos dentro de categorías el mundo, también lo hacemos con nosotros mismos y ponemos limites a nuestro accionar, ya que trataremos de no parecer lo que nosotros decimos de los otros. Creo que basta con las limitaciones/clasificaciones que otros nos imponen, como para auto-imponernos algunas más, pero ya que vivimos con ellas (porque nos son útiles), es bueno no pensarlas tan rígidamente.

Como dice el refrán: "Con la regla que juzgues serás juzgado", tratemos que no sea tan dura.


Algunas fuentes:
R. Rappaport, 1994, Spatial organization
E. Durhkeim y M. Mauss, 1902, Sobre algunas formas primitivas de clasificación

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